VIAJE A JAPÓN (día 8) : Kanazawa

DÍA 8 (17/08/2008)

Hoy visita a Kanazawa (menos mal, porque ayer acabamos perdiendo mucho tiempo mirando tiendas y al final no vimos nada!)

VISITAS

1ª) The Ancient Site of a Samurai

Paseamos por las estrechas callecitas de “Nega-machi” un barrio que antiguamente era de samuráis. Generaciones después los familiares han seguido viviendo ahí, pero aun se conserva la belleza, misterio y tranquilidad de las callecitas con paredes de adobe y casas señoriales estilo japonés. Visitamos el patio con jardincito de una de las casas (¡muy típico japonés!).

Una de estas casas es la que visitamos. Se trata de una casa enorme tradicional japonesa que sigue el estilo de lo que hemos estado viendo hasta ahora. Sin muebles, paredes de papel, puertas corrediza y tatamis con colores claros. La casa tiene un jardincito con un estanque y…¡carpas gigantes dentro!! (Y cuando digo gigantes…. ¡No estoy exagerando!). ¡Que asco!

2ª) Fabrica de Kimonos

Paseando por otra calle del mismo barrio, nos encontramos con un grupo de malageños que nos recomiendan la visita de un taller de kimonos donde han visto como los confeccionaban y pintaban. Yoko no quiere ir pero insistimos todos (¡madre mía! ¡Que poco le gusta improvisar!).

El edificio es cutre y la entrada ya ni os cuento. Hay que pagar y en la 1ª planta se pueden ver kimonos acabados y en la 2ª como los pintan. Pero la señora que es una borde y no deja de reírse descaradamente de nosotros nos dice que el taller está cerrado. ¡Será mentirosa!!!! (los malageños si lo han visto!). El tema nos cuesta una pelea y una perdida considerable de tiempo. Además nos sentimos maltratados y empezamos a sospechar que no todos los japoneses son majos.

3ª) Kutani Kôsen Pottery

Esta parada no es digna de mención. Nos llevan a visitar una fábrica de cerámica Kutani (típica de la región), totalmente artesanal y dirigida por la misma familia desde sus inicios en 1800. Podría ser interesante, lástima que todo esté sucio y desorganizado, aunque esto tendría su encanto si la explicación no hubiera sido horrible. Al final la cosa dura 3 minutos en los que no nos enteramos de nada! Además el chico no puede parar de sorber mocos (aparentemente es de mala educación sonarse la nariz!).

4ª) KENROKUEN GARDEN

Preparando "Kakigoris"

Bonitos jardines (a pesar de que en esta época del año no puedan apreciarse tanto porque no tienen flores). Es enorme y nos sacamos muchas fotos. Me compro otro “Kakigori” esta vez de color azul pitufo (esto ya se está convirtiendo en un vicio!). Hace sol y se está de fábula. Tardamos bastante en recorrerlo pero nos sobra tiempo así que decidimos improvisar y le añadimos por cuenta propia al programa la visita de un castillo que hay justo delante.

5ª) HASHIZUME MON TSUZUKI YAGURA FORTIFICATIONS AND CASTLE

El castillo y las murallas se encuentran justo delant de los jardines Kenrokuen (de hecho toda la zona se llama “Kanazawa Castle Park”). Nos lo pasamos en grande haciendo fotos divertidas en la explanada de césped que precede al castillo. Las murallas desde fuera son interesantes, muy altas y de color blanco. No obstante, dentro no hay absolutamente nada. Además es un lugar que no suele visitarse por los turistas.

COMIDA

Escaparate de restaurante

Al acabar las visitas nos vienen a buscar y nos llevan a la estación. Mientras esperamos a nuestro tren comemos allí mismo. Los padres, obsesivos ellos, vuelven a ir al restaurante italiano de la pasada noche. Nosotros nos negamos y acabamos en un restaurante japonés con la guía. Todo en el restaurante está en japonés pero no tenemos ningun problema porque en el escaparate están todos los platos en maquetas de cera. La comida está suprema y nos cuesta una miseria (600 yenes). Yo para variar pido un Ramen con Tempura (sopa de fideos con verdura y gambas rebozadas). Mi hermana por ejemplo pide “Domburi” (una base de arroz con pollo y huevo por encima).

Ramen con tempura

Ramen con tempura

Domburi

Domburi

TRASLADO A KYOTO + CENA

Volvemos a coger el tren bala, está vez hasta Kyoto donde pasaremos los siguientes 4 días. Comprobamos contentos que las maletas han llegado sanas y salvas (¿Cómo se nos pudo pasar por la cabeza pensar en la ineficacia de un servicio de transporte en este país?). Vamos de shopping a la estación ya que los padres aun tienen que comprar miles de souvenirs y luego cenamos en un japonés.

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VIAJE A JAPÓN (día 7): Shirakawa – Kanazawa

DÍA 7 (16/08/2008)

Por la mañana visitamos el mercado tradicional de comida y flores de Takayama. Es pequeño y cutre (tipo mercadillo) pero está bien porque no hay turistas y vemos lo que hacen los lugareños. Todo en el mercado son comidas y flores, exceptuando 4 juguetes de madera y un muñequito muy gracioso con las patitas y las manos abiertas, de tela y sin rasgos faciales. Empezamos a fijarnos y los vemos en todos lo puestos! Los hay para colgar en el coche, peluches, llaveros, para colgar en el móvil,…. Se trata de los “Sarubobos”. En el dialecto local de Hida (la región donde nos encontramos) la palabra para decir niño es “Bobo” y en japonés mono es “Saru”, así que Sarubobo significa “El niño mono”. Se trata de un tipo de amuleto de la suerte que ha sido dado a los niños japoneses de la región desde hace siglos. El amuleto de color rojo sirve para espantar al diablo y la falta de rasgos faciales es para que la persona que lo posee se imagine si el muñequito está feliz o triste en reflejo de sus propios sentimientos. El amuleto tradicional es de color rojo (como la cara de las crías de mono) y sirve para espantar al diablo y la falta de rasgos faciales es para que la persona que lo posee se imagine si el muñequito está feliz o triste en reflejo de sus propios sentimientos. Actualmente los sarubobo son ampliamente comercializados como recordatorios en Takayama, y están disponibles en varios tamaños, colores y formas. Existen incluso versiones de “Helly Kitty” o “Doraemon” vestidos de sarubobo. Los diferentes colores de los sarubobo se asocian con diferentes deseos:

  • Sarubobo azul – para la suerte en el estudio y en el trabajo
  • Sarubobo rosa – para la suerte en el amor
  • Sarubobo verde – para la suerte en la salud
  • Sarubobo amarillo – para la suerte en el dinero
  • Sarubobo negro – para alejar la mala suerte
Sarubobo

Sarubobo

El muñequito es una monada, así que compramos unos cuantos y yo en mi caso ya tengo apañado el tema de los souvenirs…

Un souvenir tipico...

Salimos en autocar dirección a Shirakawa. Al llegar visitamos “Gassho Zukuri Minka-en” (Shirakawa-go). Se trata de un pueblo tradicional de la región que fue desmontado y trasladado aquí. Es totalmente para turistas y se compone de muchas casitas con exposiciones. A la 3ª ya estamos cansados.

A nosotros lo que nos gusta son las cosas reales, ver como vive la gente! Así que convencemos (tras mucho esfuerzo, (hay que ver como le cuesta a los japoneses esto de improvisar…) a Yoko de que nos lleve al pueblo de Shirakawa real que es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es una monería de pueblo! Es pequeñito y las casas también son cabañas, solo que esta vez sabemos que si que vive alguien dentro. Hay mucho ambiente por las calles. Paseamos, compramos souvenirs y nos comemos un Kakigori (granizado japonés).

Kakigori (granizado japones)

Kakigori (granizado japones)

Empieza a llover fuerte, pero mientras hacemos tiempo para ir a comer subimos a un mirador y observamos el pueblo desde arriba.

Nos han pintado el restaurante donde vamos a ir hoy como excepcional (se necesitan meses de lista de espera para reservar mesa y es uno de los más prestigiosos de la región). Nosotros en cachondeo le llamaremos a partir de hoy el “bullí 2”. Al llegar los padres no se quieren sentar en el suelo al estilo japonés y sin miramientos los del restaurante echan a una parejita de una mesa para que nos sentemos nosotros (¡que mala leche! ¡ la pobre pareja nos mira fatal!).

Soba

El menú es de aquellos cerrados y empiezan trayéndonos todo lo que a mi no me gusta de la gastronomía japonesa: tofu, hiervas, soja, cosas crudas y picantes,… El pescado frito y el “Soba” (plato de fideos típicos de la región que se comen fríos) que nos ponen de 2º yo si que me los como y no están nada mal. Vergüenza ajena me da cuando piden al chef que se los caliente y este se niega porque es una deshonra! Mi madre y Marta no comen nada y la madre española y hippie de una de las camareras japonesas que trabajan en el restaurante les trae una bolsa llena de comida! Hablamos un rato con esta ceramista emigrada y emprendemos el viaje de dos horas en autobús hasta Kanazawa. Nos instalamos en el hotel (que está bastante bien y bien situado) y nos pasamos la tarde en un “Mall” (centro comercial) mirando ropa porque llueve mucho. Mi hermana y yo encontramos por fin las máquinas de hacer fotos y… ¡nos hacemos una sesión! ¡Madre mía para descubrir como funciona la máquina de marras! Está todo en japonés y posar es fácil, pero luego hay que adivinar que te tienes que trasladar a otra máquina y retocar y adornar tus fotos (lo que ya no es tan fácil sin entender nada!). Después de perder un buen rato toqueteando y muertas de risa tenemos que acabar repitiendo las fotos y al final salen sin decorar! (son super divertidas igualmente! Además salimos medio bien!). Discusión otra vez a la hora de cenar ya que acabamos en un italiano!!! Y encima les gusta!!! Catastrófico….

VIAJE A JAPÓN (día 6): Takayama

DÍA 6 (15/08/2008)

Hoy tenemos que desplazarnos por primera vez en tren y por supuesto lo hacemos en tren bala. Nos llevan a la estación en autobús y una vez allí el tren bala sale a las 10:09 puntualísimo. Va super rápido y encima viajamos en primera clase, lo cual es genial! Tenemos muchísimo espacio, vamos muy cómodos y se nos pasan volando las 2 horas hasta llegar a Nagoya (2ª ciudad más grande de Japón con 2 millones de habitantes). Pero no nos quedamos ahí. Sin salir de la estación cogemos otro tren (de los normales, pero también en 1ª clase) y en dos horas más nos plantamos en Takayama.

VISITAS

1ª) Takayama Festival Float Exhibition Hall

Una monja (sí, resulta que las guías de ese museo son todas monjas) nos da las explicaciones y luego vemos un video. La visita es cortita y no se hace nada pesada.

En Takayama se celebra dos veces al año un festival de gran importancia (es visto como uno de los tres festivales más bonitos de Japón): el Takayama Matsuri. El festival de primavera se celebra el 14 y 15 de abril, y en el salen 12 carrozas. El festival de otoño es celebrado los días 9 y 10 de octubre y desfilan 11 carrozas.

Estas carrozas, llamadas Yatai, datan del siglo 17 y están decoradas con impresionantes grabados en madera con adornos metálicos y complicados diseños realizados por artistas. Dichas carrozas permanecen en exposición en el museo y solo se sacan en estas dos ocasiones. Son portadas por japoneses entrenados para ello y desfilarán por las calles del pueblo de manera espectacular.

A nosotros todo esto nos recuerda a las procesiones que tenemos en España de la Semana Santa.

2ª) Kusakabe Mingei-Kan

Casa típica tradicional (de comerciantes ricos). En ella la gente vivió hasta hace solo 40 años! Nos descalzamos y chafardeamos un rato. La guía tampoco da demasiados detalles. Nos invitan a te frío y Shio Senbei (una especie de “crackers” o galletas de polvo de arroz tipo patata frita y con sal). Se agradece ya que el calor es insoportable.

3ª) Takayama Jinya (National Historic Site)

Se trata de las antiguas oficinas del gobierno. La casa-palacio es enorme! Al principio es interesante y su arquitectura es bonita, pero al final se hace interminable! Las rutas marcadas no se acaban nunca! Y todas las habitaciones son iguales (tipo japonés). Aparte Yoko no explica demasiado.

EN BUSCA DE LA CENA PERDIDA….

Ramen

Vamos al Hotel (Best Western Hotel Takayama), dejamos los trastos y a cenar. La búsqueda de restaurante resulta ser complicada y cabreante. Vamos primero a un japonés que hay delante del hotel con platos en el escaparate (casi todos los restaurantes en Japón tienen reproducciones de cera de los platos colocadas en el escaparate). Todo tiene muy buena pinta y los precios son irrisorios, pero mi madre y Joan Mengual se encaparran en ir a un italiano. Acabamos pasando 2 horas buscando un bendito italiano, con una porquería de mapa y por la zona menos turística, más horrible y poco alumbrada de todo el pueblo. Yo quería ver unos bailes que se realizaban hoy en la plaza mayor con motivo de la celebración de “el día de los muertos”, y ahora ya no nos da tiempo. Al final acabamos en el primer restaurante que habíamos visto, reventados, sin haber visto nada del pueblo y por supuesto tampoco los bailes típicos. Encima no hacen más que quejarse! Menos mal que yo consigo probar por fin el Ramen con ternera de Hida (típica de la región) que está de muerte!!! Esa noche acabará siendo una de las mejores en cuanto a comida se refiere. ¡Ñami que rico!!!

VIAJE A JAPÓN (día 5): Hakone

DÍA 5 (14/08/2008)

Le digo adiós a Tokyo con mucha tristeza. Me ha encantado esa ciudad, ¡nunca había visto nada igual! Y está claro que quiero volver….

Emprendemos una nueva etapa de este viaje. En autocar nos dirigimos a Hakone y el Monte Fuji. Se tarda 2 horas pero cogemos caravana ya que medio Japón se desplaza estos días para pasar el día 15 de agosto con sus familias; se trata del famoso “día de los muertos” en el que se honra a los espíritus de los antepasados fallecidos.

Llegamos hechos polvo a la 5ª base del Monte Fuji a 2305 metros de altura (el volcán mide 3776 metros, siendo así la más alta de Japón).

La 5ª estación es el último punto al que se puede llegar en coche. Si no ya solo queda subir a la base 10 en la cima. Es un trayecto de unas 7 horas a pie que no me hubiera importado nada realizar. Todo está lleno de excursionistas que se preparan para emprender la marcha, hay ambientillo. Nos decepciona ver que solo podemos ver un trozo del pico ya que hay niebla y no se ven el resto de las montañas, ni el paisaje. Lo único que se puede hacer allí es visitar un pequeño templo budista y entrar a las 20.000 tiendas de souvenirs que han plantado allí encima. ¿Porqué vayamos dónde vayamos siempre acabamos dentro de una? ¡Es desesperante! Y encima todo el mundo se dedica a comprar menos yo que odio los souvenirs.

El templo contiene lo que todos hasta ahora. Un altar, un sitio para purificarse, tiendas con amuletos, venden predicciones y hay un tendedero para atarlas si no son buenas. Hay también una curiosa representación de samurai en la que no dudamos hacernos fotos y en la entrada, lo más característico… Se trata de un árbol milenario (a día de hoy está medio destrozado el pobre) al que hay que abrazarse para que nos trasmita la energía positiva. Obviamente todos nos tiramos encima del pobre árbol…

Una hora más de autocar y paramos a comer en un restaurante de carretera mitad japonés mitad occidental que no vale nada. Por la tarde hacemos un pequeño y corto crucero por el lago “Ashi”. El tiempo se ha oscurecido y han aparecido nubarrones de lluvia. Esto es más tétrico, pero es muy bonito desde el barco porque le da un aire místico, encantado al lago.

La siguiente actividad es montarnos en un teleférico que sube a aproximadamente 1500 metros y tiene bonitas vistas. Pero cuando vamos a cogerlo el tiempo se ha puesto tan feo que suspenden el servicio. Así que nos quedamos con las ganas y nos vamos al hotel: el “Palace Hotel Hakone”. El hotel es grande, pero muy destartalado y aunque tiene Onsen (baños termales) no los utilizamos porque no nos explican como funcionan. Tampoco podemos ir al pueblo a pasear porque queda retiradísimo (¡estamos en medio del bosque!). Nos bajamos a la recepción un rato a leer y luego no nos queda de otra que cenar en el hotel aunque es carísimo y la cena no vale nada.

En resumen, se podría considerar que el día de hoy ha sido de los más pesaditos de todo el viaje, especialmente debido a que hemos pasado la mitad del día encerrados en un autobús. Además la visita al Monte Fuji ha sido totalmente decepcionante. Yo tenia la imagen típica del Monte de fondo todo nevado con un lago, pero eso no es para nada lo que hemos visto. De hecho hemos estado en el monte sin verlo, toda una pena.

La panorámica que no vimos...

VIAJE A JAPÓN (día 4)

DÍA 4 (13/08/2008)

Hoy día libre en Tokyo. Yo, conocedora de lo que la ciudad puede ofrecer me hago responsable y monto un itinerario.

Madrugamos porque la idea es ir a UENO (un barrio en la zona norte de la ciudad), pero acabamos cambiando eso (se encuentra demasiado retirado) para visitar la Torre de Tokyo. Se trata de una torre de televisión de 330 metros de altura (más alta que la propia Torre Eiffel pero de similar aspecto. Si quereis más información entrad aquí). Subimos al primer mirador y tras las fotos aéreas pertinentes, cogemos la línea JR Yamanote para proseguir con las visitas.

Paramos en Akihabara. A los fans de la tecnología y el manga sin duda este barrio os sonará, ya que es conocido exclusivamente por eso. Su calle principal está plagada de tiendas de electrónica.

Quiero verlo todo y comprar manga y un móvil japonés (son chulísimos, con un diseño increíble y muy baratos), pero tenemos un problema: los padres. Están empeñados en comprar tecnología compatible en España, así que los llevo a una LAOX, que es una cadena de tiendas duty free donde se encuentran productos compatibles con los sistemas europeos. Me cabreo como una mona…. 3 horas en una sola tienda!!! ¿y el resto qué? ¿Por qué no disfrutar paseando por ahorrarse 40 malditos euros comprando algo que también van a poder encontrar en casa? Y encima no quieren que nos separemos ya que no saben inglés y no tienen forma humana de entenderse con la gente. Mi cabreo es tal que acabo sentada enfrente de la tienda 45 minutos esperándolos y no me puedo creer que me estén fastidiando una oportunidad así.

Al final me quedo con las ganas de ver muchas cosas. Menos mal que por lo menos puedo escaparme un minuto y entrar a una de las tiendas de manga: Animate. Es de las más grandes del barrio y tiene 9 pisos repletitos de tomos y revistas. Es sumamente curioso, aunque eso si, está todo en japonés y la gente nos mira algo raro, ¡mi hermana y yo somos las únicas occidentales del lugar!

La hora de la comida es otra discusión. No quieren comer japonés. Joé! Estamos en Japón! Al final acabamos en una hamburguesería (ecs!). Menos mal que en la carta consigo distinguir una hamburguesa de pan de arroz! Así por lo menos no tengo tanto la impresión de estar en un McDonals! (¡¡que triste!!).

Por la tarde visitamos Shinjuku. Aquí lo interesante y curioso es la estación.Se dice que por ella pasa el mayor tráfico de viajeros del mundo al día (3 millones) (más que en todas las líneas de Manhattan juntas). Además la estación tiene más de 100 salidas (¡como para volverse loco!). Aquí quiero visitar el ayuntamiento de Tokyo (rescacioelos muy curioso con 2 torres), Electric Street, la zona de rascacielos y el Tokyo Hands (un almacén de frikadas japonesas). Luego quiero volver a Shibuya.

Deciden empezar por el Tokyo Hands (Times Square) y se entretienen horas! ¡Que aburrido! Aprovecho y hago que me decoren el móvil (ya que no puedo comprarme un modelo japonés porque no son compatibles en Europa…). Son todos unos flojos y están reventados yo en cambio aun tengo cuerda para rato! No quieren ir al ayuntamiento, ni volver a Shibuya, pero por lo menos consigo que demos un paseo por la zona. ¡Es precioso con tanto neón publicitario!. Vemos el edificio Estudio Alta, hay miles de personas en la calle, mucha actividad.

Además conforme oscurece es cada vez más impresionante con los enormes neones. Harajuku y su calle Takeshita Dori tampoco las visitamos con detalle aunque pasamos por delante (una vez más vuelvo a quedarme con las ganas).

La cena era la que cambiamos de día ayer, pero hoy no tenemos autocar. A riesgo de perdernos, sin tener un mapa con calles y sin saber por donde queda logramos llegar al sitio. El restaurante, llamado Gonpachi (situado en Nishi-Azabu Minato-ku) está muy bien; es una taberna típica japonesa dónde todo el mundo te saluda a gritos y al unísono al entrar. La comida está ok, las bebidas son barra libre y hablan inglés!!

mucha cerveza...

Después de que todo el restaurante se despida de nosotros cuando salimos, de coger un metro y el tren y de pararnos a comprar pastelitos del doraemon, llegamos al hotel y a dormir que ha sido un día de mucha actividad.

VIAJE A JAPÓN (día 3)

DÍA 3 (12/08/2008)

Hoy ya no me atrevo con el desayuno japonés y resulta ser que el occidental es bastante completo (tiene incluso verduras y macarrones! ¡Por Dios!¿Quien come eso de buena mañana?).

A las 8:30 viene a buscarnos la guía que ya va a quedarse con nosotros todo el viaje: Yoko. Nos tragamos 3 horas 30 minutos de autocar dirección Nikko, pero no se nos hace nada largo ya que Yoko no para de explicarnos cosas. Nos enteramos de datos muy curiosos de la sociedad y la economía japonesa y también nos enseña algo de japonés.

Curiosidades tipo:

· Japón se encuentra en crisis y el paro es de un 5% (¡ya quisiéramos en Europa crisis así!).

· Japón es el país con el índice de suicidios más alto del mundo. Suelen ser hombres de entre 40-50 años que tienen problemas en el trabajo y no quieren deshonrar a su familia.

· Viven 120 millones de personas.

· Tokyo tiene 24 barrios y no tiene centro neurálgico. La estructura es diferente a Europa. Los barrios tienen cada uno núcleos activos alrededor de una estación. Cuanto más grande e importante sea ésta, más importancia tendrá el barrio.

SANTUARIO DE TOSHO-GU

Se trata de la principal atracción de esta ciudad (de 60.000 habitantes a 128km al norte de Tokyo). El recinto es precioso, todo recubierto en oro, y es enorme! Tiene toriis, una pagoda, 4 o 5 edificios a los que podemos entrar, etcétera. Es divertido porque después de purificarnos varias veces, te hacen descalzarte y pisar sobre tatami. ¿El problema? Los millones de turistas (todos asiáticos) por todos lados y que la mitad del templo estaba en restauración.

Especial importancia tiene en este recinto el templo de los tres monos: “No ver, no hablar, no oír”.

Existen muchas teorías e interpretaciones de estas tallas, desde que son los requisitos necesarios para ser un sabio: negarse a ver maldades, a decir maldades y a oír maldades. También se dice que es la ley del cobarde: no ve, no habla y no oye.

KEGON WATERFALL

Se trata de una cascada bastante pequeñita si se compara con otras tipo “Niagara Falls” o “Iguazú”, pero no obstante tiene su encanto, además es considerada una de las más largas con 96,3 metros. Antes se suicidaban aquí muchas personas, ahora se ha extremado la vigilancia. Se baja al pie con ascensor y se observa desde un mirador situado en la parte de abajo. Hay mucha neblina y vapor de agua que hace que nos mojemos y pasemos mucho frío, así que tras 4 fotos rápidas nos vamos dirección a la siguiente visita.

LAKE CHUZENJI

El lago lo vemos desde el autocar parando en un miradorcillo ha hacer unas fotos. Es muy conocido por su profundidad de 161,5 metros. No alargamos más la parada porque hay mucha niebla y casi no se puede ver nada. Además tenemos la cena incluida en Tokyo en un pub típico japonés y aun nos quedan 3 horas de camino.

CENA TEPPAN YAKI

Como finalmente vemos que no llegamos, conseguimos cambiar la cena para el día siguiente y le pedimos a la guía que nos lleve a un “Teppan Yaki” (uno de essos sitios donde cocina en una plancha delante de ti).

Pedimos un menú con entrantes de ensalada y jamón serrano (¡¡!!) y luego 150 gr de carne de vaca japonesa (muy prestigiosa y cara porque masajean manualmente a las vacas). Además pedimos también pollo con soja o brócoli con gambas (a elegir). Para beber probamos el sake frío (que está mejor que el que ya había probado en Barcelona, pero sigue sin gustarme nada).

El chef es jovencito y se parece muchísimo a la versión japonesa de Jhonny Deep en Piratas del Caribe (Jack Sparrow). La guía se lo chiva y el chico venga ha reirse! El sitio es muy chulo, nada de guiris y todo empresarios japoneses, muy típico. La comida también es genial pero…vaya sablazo! El total de la cena es de unos 53.800 yenes (lo que son unos 45 euros por cabeza!). El sitio se llama “Kurogane Teppan Yaki” Namoto Hidemasa.

VIAJE A JAPÓN (día 2)

DÍA 2 (11/08/2008)

DESAYUNO Y GUÍA SUPLENTE

Desayuno japonés

Marc y yo decidimos probar el desayuno japonés. Nos traen una bandeja que contiene: Sopa de miso, pescado, arroz, verduras, tofu, alimentos irreconocibles varios y un papel con instrucciones

como comer arroz

de cómo comer el arroz con las algas. No somos capaces de acabarnos ni la mitad! A esas horas de la mañana es imposible que nuestros estómagos resistan el probar cosas tan raras, además medio dormidos es muy difícil coger los palillos…..jeje.

A las 9:30 nos recoge Toko, una guía suplente que estará con nosotros solo hoy, y menos mal! Sabía yo más cosas que ella de lo que visitábamos, no entendía casi español y por supuesto tampoco lo hablaba! Se dieron situaciones cómicas:

1. “Toko, llévanos a un restaurante japonés a comer!” – Y nos llevó a una rosticería francesa!

2. En un restaurante NO turístico (es decir todo en japonés, sin nada de inglés) especializado en bolas de arroz, le pedimos que traduzca y nos enseña una carta escrita en japonés y nos suelta…: “elegid!” (pero bueno! ¿Que quiere que elijamos? ¿El tipo de letra más bonito?)

VISITAS

1ª) Templo Senso-ji

· Visita típica en Tokio

· Funciona como templo de la comunidad de Asakusa

· Segunda pagoda más alta de Japón (5 plantas).

· De religión Budista

Cabe mencionar que para entrar a un templo hay que seguir un ritual:

1. Atravesar Torii (puerta sagrada).

2. Purificarse en el “Chozuya” (pila): hay que enjuagar primer la mano izquierda, luego la derecha y finalmente la boca (escupiendo luego el agua).

3. Ir a la “Haiden (sala de adoración del “Kami” Dios del templo).

4. Hacer ofrenda.

5. Rezar

El templo está bien pero la guía no explica y hay turistas por todas bandas y por supuesto

souvenirs y recuerdos (en el propio templo venden!). Tanto comercialismo le hace perder un poco la magia y para colmo, no se me ocurre otra cosa que sacar un papel de la fortuna y…..MALDICIÓN! Me prevé muy mala suerte para un futuro! Dicen que si esta predicción se cuelga, se anula la mala suerte. Así que salgo disparada a colgarla.

2ª) Santuario Meiji Jingu

· Santuario sintoísta

· Construido por el emperador Meiji.

· Situado en Shibuya-ko.

Nos purificamos de nuevo y entramos. Este templo también tiene altar, caja para ofrendas y fortunas. Al tratarse de un templo Sintoísta, para rezar hay que seguir un pequeño ritual: Hay que colocarse delante del altar, dar 2 palmadas para despertar al Dios que está borracho de “sake” y luego inclinarte y rezar (después de haber echado la ofrenda claro está).

En este templo también hay un gran árbol “sagrado” donde vive un Dios y la gente escribe sus deseos en una tablilla y la cuelgan (por supuesto todo es negocio y hay que pagar 500 yenes).

3ª) Palacio Imperial

Parada no digna de mención ninguna. Nos llevan a la entrada principal del Palacio donde viven el Emperador y su mujer (y por supuesto sus 2000 criados y médicos). No se puede ver nada más, no nos explican nada y el calor es insoportable. La puerta del palacio es muy pequeña, está mal pintada y toda vallada. La verdad es que impresiona bien poco.

HORA DE LA COMIDA

Nos vamos al céntrico barrio de Ginza. Después de presionar a la guía y dar vueltas muy perdidos acabamos en un pequeño restaurantito especializado en bolas de arroz. Nos cuesta todo una miseria (no llega a 2 euros por persona) y el menú incluye: dos bolas de arroz, sopa de miso, verduras y la bebida.

4ª) TEATRO KABUKI

El Kabuki es un género de teatro tradicional japonés que nació en la era Edo y donde son muy importantes la música, el baile, el maquillaje y el vestuario de los actores, que solo pueden ser hombres aunque representen papeles femeninos.

Tenemos entradas para ver dos representaciones de Kabuki en el importante teatro “Kabuzika”. Entramos a las 14:45 y salimos a las 17:50 después de casi morir del aburrimiento. Supongo que el teatro es muy entretenido si lo entiendes (está en japonés antiguo) y sabes de que van las historias. Lo poco que pudimos entender fue de chiripa y preguntándole a la gente, ya que nuestra guía Toko no colaboró en nada y no se nos informó de que se pueden alquilar audio guías con la traducción de las obras (altamente recomendado).

La primera obra trataba de un carpintero que encuentra a un niño huérfano y lo ayuda a encontrar a su madre que resulta ser una Geisha endeudada que para pagar tiene que hacerse amante de un viejo. La historia es muy bonita y los decorados impresionantes. Mientras intento seguir la historia voy observando como la gente se queda dormida! Y no solo mis padres y vecinos sino incluso los propios japoneses!

La segunda obra, que tratas de samuráis que van a salvar al pueblo secuestrado por un monstruo, ya no hay quien la aguante. No tiene decorados, la música consiste en gritos y tambores, berrean mucho y no se mueven del sitio! Aun se entiende menos que la otra y tras hacer grandes esfuerzos por mantener los ojos abiertos, acabo jugando al móvil.

TOUR NOCTURNO

Tras cenar en una taberna típica japonesa (no para guiris) en Ginza (los primeros no hay quien se los coma todo crudo, pero los segundos son pinchitos de tempura y están riquísimos!), realizamos la última visita del día: Tour Nocturno.

Subimos al “Roppongi Hills”, un edificio altísimo con mirador en la planta 60, en la azotea, museo, bar, y aquarium. Las vistas son preciosas (a pesar de ser a través de vidrios). Se ve la noria de Odaiba y la Torre de Tokyo iluminada.