VIAJE A JAPÓN (día 1): Tokyo

Tras dos semanas de vacaciones en tierras niponas, la viajera vuelve a encontrarse en territorio español para relataros las crónicas. Son algo largas, no os sintáis obligados a leerlas enteras!].

DÍA 1 (09/08/2008 – 10/08/2008)

1: BARCELONA – PARIS CDG

Nos recogen con una enorme furgoneta y nos trasladamos al aeropuerto en modo gitano (7 personas, 7 maletas grandes, 6 maletas pequeñas, 7 bolsos de mano!).

Desayunamos en el aeropuerto (estacada y camarero borde) y atraco a la librería (revistas, libros, chucherías,…..). El primer vuelo lo hacemos con la compañía Air France, saliendo a las 13:40. Es corto (solo 1h 30) pero, a nivel curiosidad, decir que esta compañía nos sirve comida! (incomible por cierto…..).

2: PARIS CDG – TOKYO NARITA

Nos equivocamos al salir en Charles de Gaulle y tenemos que volver a hacer cola y pasar los controles de seguridad a pesar de viajar en tránsito. Damos un paseo por el aeropuerto. Nunca antes había estado aquí y me ha parecido muy moderno, cómodo, con mucha luz y un buen surtido de “duty free shops” (por lo menos en nuestra terminal F2).

Aeropuerto Charles de Gaulle

Aeropuerto Charles de Gaulle

VUELO: Paris CDG – Narita

JL416 (JAL)

Salida: 18:15

Llegada: 05:15

11 horas de vuelo

Volamos con JAL (Japan Airlines). El avión es algo anticuado, pero ha resultado tener televisión individual en la que se puede elegir todo tipo de películas, escuchar música y jugar (individualmente o multijugador con cualquier otro pasajero). Además también se puede ver cuanto queda de camino y que país se está sobrevolando.

Yo no se si será por el hecho de que los japoneses son más bajitos, pero el espacio entre asientos es ridículo y casi no caben las piernas, lo que acaba siendo incomodísimo. Cabe destacar que en todo el avión tan solo hay 9 occidentales (7 de los cuales nosotros). Ya podemos empezar a apreciar detalles de esta extraña y desconocida cultura:

Nada de pelotones al embarcar, todos esperan pacientemente su turno.

(En España tendemos a salir en avalancha).

Se mueven lenta y ordenadamente.

Reina el silencio en el avión y si hablan lo hacen muy bajito.

Una vez sentados, ya no se mueven ni dan paseos.

(ex: El señor sentado en ventanilla con mis padres no fue en todo el vuelo al lavabo y le pidió a la azafata que le bajara hasta la bolsa con tal de no hacerlos mover).

En seguida nos dan de cenar (1r menú japonés: pollo con arroz y fideos fritos, a comer con palillos!)

Primer menú...¿japonés?

Primer menú...¿japonés?

y después de un intento de ver Black Jack 21 y unas cuantas partidas con el pasajero del asiento B27 al tetrix (¿Quién sería? Quedamos empate!), intento dormir aunque es demasiado incomodo. A una hora de llegar nos sirven el desayuno (versión occidental: tortilla, beacon y patatas con Ketchup…puaj!).

Una vez en tierra estamos esperando las maletas y aparece un cartel por la cinta que dice: “Mr. Megual Marc contacte con personal de JAL”.

Una de sus maletas se ha quedado en París. Se disculpan un millón de veces y vamos ha hacer la reclamación. Cual es nuestra sorpresa cuando….. el formulario ya está hecho!!!!! Me sorprende muchísimo. ¡Que organización! ¡Que eficiencia! Nos vamos tranquilos sabiendo que al día siguiente la maleta estará en el hotel (si fuera España, la hubiéramos dado por perdida!).

3: TRASLADO AL HOTEL

La guía que nos va a acompañar todo el viaje nos espera, y en un minibus nos vamos hacia el hotel situado en el centro de Tokyo a 66 km del aeropuerto. Yoko habla por los codos y nos explica curiosidades de las zonas por las que vamos pasando. Es poquita cosa y casi no se la oye, pero se ve maja.

4: LLEGADA AL HOTEL

SHIBA PARK HOTEL

5-10,1-chome, Shiba-koen, Minato-ku

Tokyo 105-0011, Japan.

http://www.shibaparkhotel.com

El hall es sencillito y grande y los recepcionistas muy amables y con aceptable nivel de inglés. Repartimos las llaves, y tras algunas explicaciones por fin podemos subir a ducharnos. Estamos reventados y por un momento casi parece que los padres se van a quedar en el hotel, pero haciendo presión conseguimos llevarlos a donde más ilusión me hace (es lo que tiene haberse documentado antes de venir…que puedo dirigirlos! jeje). ¿Adivináis a donde vamos?

5: EMPIEZA EL TURISMO….: SHIBUYA!!!!

Conseguimos aclararnos con el mapa y vamos a coger la línea de tren (que no metro): JR Yamanote. En la enorme estación de Hamamatsu-cho (cercana a nuestro hotel) conseguimos adivinar como sacar el ticket (190 yenes) y que línea coger, y en 18 minutos nos plantamos en Shibuya. Estos trenes van por monorraíl por el exterior y atraviesan la ciudad. Alcanza velocidades altas e impacta mucho ver como no reducen al entrar en la estación. Somos los únicos occidentales del tren y todo el mundo nos mira! Si es que somos unos jaleosos….

Y ahora la gran pregunta… ¿Y porqué de todos los barrios de Tokyo nos hace ilusión Shibuya?

Es el epicentro de la moda joven, de las tribus urbanas y de las corrientes y estilos más variopintas imaginables.

Se puede ver a todo tipo de gente (especialmente joven).

Tiene el paso de zebra por el que se dice que cruza más gente al día del mundo.

El manga “GALS” de Mihona Fuji, del que soy una gran gran fan. (En el manga aparecen como protagonistas un grupo de jóvenes de Shibuya pertenecientes a la tribu urbana de las Gals. Además tanto en los dibujos como en las entradas de la autora aparecen muchos elementos del barrio.

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CONTINUARÁ …

(próximamente explicación de tallada del barrio y las Gals).

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CERRADO POR VACACIONES

Cerrado por vacaciones!

Tancat per vacances!

Closed for holidays!

Fermée pour vacances!

Geschlossen für Sommerferien!

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Próximamente….: crónicas de JAPÓN, el país del sol naciente.

Irlanda y sus curiosidades

Semáforos irlandeses

 

Dignos de mención son los semáforos irlandeses, pero…¿Qué tienen de extraño?

Primero: de todo cabe hablar de la falta de sincronización que tienen. La mayoría de las veces te puedes encontrar en cruces donde todo el mundo (peatones y vehículos) tienen prohibido el paso.

Segundo: a pesar de que el color que permite el paso a los peatones es el verde, pocas veces se observa este color, ya que tras pocos segundos en verde, el semáforo pasa automáticamente a ámbar.

Tercero: no has empezado a cruzar la calle que ya se han puesto en rojo y los coches te pitan.

Cuarto: Hay que pulsar un botón para que se ponga en verde. Mientras se espera se oye un pitido flojito y rítmico. Cuando se pone en verde el sonido aumenta en intensidad y volumen como si de una metralleta se tratara.

Cultura Irlandesa (I)

MOLLY MALONE

Irlanda es un país con una rica cultura y tiene muchas tradiciones, costumbres y leyendas, de tipo céltico, que se originaron hace siglos y aún perduran hoy en día. Todos los habitantes, orgullosos de ser irlandeses, conocen al dedillo estas tradiciones, y raro será encontrar a alguna persona que no conozca las canciones celtas más populares o las leyendas más míticas.

En relación a esto, y a nivel curiosidad, en esta entrada, os voy ha hablar de Molly Malone.

Todo buen Irlandés conoce la historia de esta joven chica y la leyenda que la envuelve, incluso en la calle Grafton St. de Dublín, Molly cuenta con una estatua a su memoria ataviada con su vestido y su carro donde vende berberechos y mejillones frescos. Pero seguro que os estaréis preguntando…. ¿Quién es Molly Malone?

Según la leyenda Irlandesa, en le viejo Dublín vivía Molly. Su familia se había dedicado, desde siempre, a la venta de pescado fresco y con estas, recorría la joven las calles de la zona portuaria de Dublín, pregonando “¡Mejillones y Berberechos frescos!”. Todos los habitantes del barrio le tenían en gran estima y todo el mundo conocía a la familia. Es por eso que cuando la chica murió prematuramente de fiebres y en medio de la calle mientras trabajaba, se inició una leyenda y se dice que a día de hoy el fantasma de Molly Malone aun se pasea por las calles de Dublín.

Esta muchacha ha permanecido en forma de canción tradicional irlandesa en la mente de todos, nadie la ha olvidado y la gente sigue apreciando su historia y su recuerdo, a pesar de que muchos crean que la chica llevaba una doble vida y por las noches se prostituía para poder mantener a su familia.

La famosa canción, compuesta en 1880 por James Yorkston, podría ser considerada el himno no oficial de Dublín y recrea la historia que acabo de contaros.

La canción dice así:

In Dublin’s fair city,
‘where the girls are so pretty,
‘I first set my eyes on sweet Molly Malone,
‘As she wheeled her wheel-barrow,
‘Through streets broad and narrow,
‘Crying, “Cockles and mussels, alive alive oh!”

‘”Alive-a-live-oh,
‘Alive-a-live-oh”,
‘Crying “Cockles and mussels, alive alive oh”.

‘She was a fishmonger,
‘And sure ‘twas no wonder,
‘For so were her father and mother before,
‘And they both wheeled their barrow,
‘Through streets broad and narrow,
‘Crying, “Cockles and mussels, alive, alive oh!”

(chorus)

‘Now I was a Rover,
‘And sailed the seas over,
‘So I bid my farewell to sweet Molly Malone.
‘And as I was sailing,
‘The wild wind was wailing,
‘Crying, “Cockles and mussels, alive, alive oh!”

(chorus)

She died of a fever,
‘And no one could save her,
‘And that was the end of sweet Molly Malone.
‘Now her ghost wheels her barrow,
‘Through streets broad and narrow,
‘Crying, “Cockles and mussels, alive, alive oh!”

(Chorus)

Hoy en día la estatua es un famoso “meeting point” o punto de encuentro y por supuesto una gran atracción turística. Durante mis 3 semanas en Dublín oí centenares de veces hablar de este personaje, escuché la canción y la canté otras tantas veces y por supuesto pasé por delante de la estatua infinidad de veces!